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Retratos de José Ramón Vega · Un certain regard (2011-2017)

Retratos de José Ramón Vega · Un certain regard (2011-2017)

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Vega, el fotógrafo ausente
No estoy seguro de que sea necesario ser buen tipo para ser un buen fotógrafo, en especial un buen retratista, pero seguro que ayuda. Vega es
ambas cosas y sospecho que eso explica el aire de familiaridad de sus retratados, incluso de los desconocidos, la intimidad con que miran a sus ojos enmascarados (la cámara, esa máscara), como quien se escudriña en un espejo y, sin testigos, de repente, se desemboza.
Se torna Vega retratista secreto, tutor de una presencia fugaz, de un presente. De ahí que sea fácil reconocer sus imágenes: arrebujado en su
entorno habitual, el retratado, de alguna manera, se sabe solo. A menudo sonríe y a veces se sonríe a sí mismo, poseedor del secreto que habita tras su propio espejo. La mayoría de ellos miran de frente y si no lo hacen se trata de un momento de descuido o, tal vez, desinterés hacia su propia imagen reflejada, sabiduría -¿empacho?- de uno mismo. Tan difícil desaparecerse a voluntad como regresar cuando se nos convoca sin servidumbres ni testigos. 
Como todo fotógrafo de verdad (los demás somos legión), toma la fotografía antes de sacar la cámara, retrata antes de comenzar.
Nos conoce porque, en cierta manera, nos otorga una distinción que apenas percibimos. Por esa causa, cualquier pose cesa segundos antes o no arraiga. El blanco y negro señala esa concesión, ese destello. 
Antes de fotografiar, Vega ha cegado al monstruo de un solo ojo y muestra la salida a quienes confiaron en él y decidieron acompañarle
al interior de la cueva, de la oscura cámara. 
Llamadme Nadie, confiesa, sujetando un artilugio que no existe, revelando su presencia omitida, engañando a todos a sabiendas de todos.
Mientras conquista lo que ha venido a buscar nos cuenta una historia que quizás sea cierta o quizás no. Como Auggie Wren, el personaje del cuento navideño de Auster y de Smoke, esa película que tanto le gusta. Tal hace él: fotografía siempre a la misma persona, la que anida dentro, la que pasa por delante de su espejo. 
Lo que ocurre después está aquí, a la vista de todos. Declara qué sucedió antes, cuando el relámpago era vida, era tiempo, era.
Luis Grau Lobo